miércoles, 5 de octubre de 2016

Ese 6 de noviembre de 1985, Miguel Torres estaba en la oficina de un abogado amigo suyo en la carrera 7 con calle 12.
Eran las 11 de la mañana y en las calles bogotanas la gente corría desorientada, señalando a la Plaza de Bolívar, los carros se movilizaban más rápido de lo normal y las rejas de los negocios se bajaban estrepitosamente ante los estruendos que llegaban de la Plaza.
La celebración de sus 20 años, que será a partir de este miércoles 29 de octubre con una corta temporada en La Casa del Teatro Nacional, también será la despedida de la producción, ya que Torres decidió que estas serán las últimas presentaciones.

El drama de un inquilinato

La historia se desarrolla en un inquilinato en donde viven una particular serie de personajes. “Resultó como una especie de microcosmos del país”, dice Torres.
La protagonista era Julieta, hija de la dueña de la casa, quien entra a trabajar a la cafetería del Palacio y desaparece después de la toma. Ahí comienza el drama de su madre (interpretada por Carmenza Gómez, que se rotaba el papel con Carmenza González), que nunca pierde la esperanza de encontrar a Julieta.